I always thought the handstand was beyond me. I was scared of falling backwards, sideways, on my face. I practiced and practiced and it didn’t seem to make any difference. There was no way to get my legs up and my pelvis felt like it weighed a ton. Then, one day, after not practicing the pose for a while I just tried…and it happened; balance happened for a few seconds!  It came with a new sensation of freedom in my body and a state of mind that I hadn’t experienced before.

Siempre pensé que hacer la postura del pino sin otro apoyo que las manos era algo inalcanzable para mí.  Tenía miedo de caer hacía atrás, hacía los lados o sobre mi cara.  Practicaba y practicaba y no parecía que había ninguna mejora.  No había manera de elevar mis piernas y mi pelvis parecía pesar una tonelada.  Luego, un día, después de no haber practicado la postura por algún tiempo, lo intenté… y lo conseguí – conseguí el equilibrio durante unos segundos.  Esto me generó una nueva sensación de libertad en mi cuerpo y un estado de mente que nunca antes había experimentado.    

At first I didn’t understand how it had happened but as I continued to practice with this newfound strength and balance, with focus on breath and drishti (focal point), there was a loosening around the fear.  I noticed a softening around the jagged, trembling sensations in my chest and my stomach and a new liberation from the emotional currents of the mind (even if it was just momentary).  I realized that it wasn’t necessarily that there was a physical change in my body; the difference was found on the internal plane.

Al principio no entendí como sucedió, pero mientras seguía practicando con esa nueva fuerza y equilibrio, con el enfoque en mi respiración y en un drishti (punto de enfoque), hubo un aflojamiento alrededor del miedo.  Noté que las sensaciones agudas y temblorosas en mi pecho y abdomen se suavizaron, y una nueva liberación de las corrientes de mi mente (incluso de forma momentánea).  Me di cuenta que conseguir por fin ejecutar esta postura produjo cambios, no necesariamente al nivel físico, sino también en el plano interior. 

There was new sensation of inner freedom where I was no longer handicapped by the limitations of the mind. For the first time falling out of the pose did not seem like such a terrifying option and I began to trust in my strength, my flexibility, my power. We meditate to train ourselves to relax around emotions and thought patterns which allow us not to be completely subject to them.  As we practice this in yoga and meditation, it becomes easier to do this in life.

Había una nueva sensación de liberación interna donde ya no estaba controlada por las limitaciones de la mente.  Por primera vez, caer de la postura no parecía una opción tan terrorífica, y empecé a confiar en mi fuerza, mi flexibilidad y mi poder.  Cuando meditamos, estamos entrenándonos a relajarnos frente a las emociones y pensamientos, y dejar de estar completamente sujetos a ellos.  Cuando practicamos esto en yoga y meditación, llega a ser más fácil la propia vida diaria.

Fear is a healthy response to potential threats that we have that is deeply ingrained in our DNA for survival.  Often when I am fearful I notice that there is a frustration around that fear.  I am intolerant of the fact that I am fearful.   To have these types of reactions is not a helpful way of dealing with fear; it perhaps even intensifies it.

El miedo es una respuesta saludable frente a amenazas potenciales, y esa respuesta está profundamente arraigada en nuestro ADN para sobrevivir.  Con frecuencia, cuando estoy miedosa, noto que hay una frustración alrededor de la sensación de miedo.  Me siento intolerante del propio hecho de que tengo miedo.  Tener estos tipos de reacciones no es útil para manejar el miedo.

An interesting practice to deal with your fear – that I learned from one of my teachers – is to begin to hear how you talk to yourself on a daily basis. Becoming conscious of what you say to yourself but even more importantly, the tone in which you speak to yourself.  I noticed that the tone in which I spoke to myself was usually pretty impatient, critical and intense.  What this teacher then told us is that when we are fearful we need to treat ourselves the way you would treat a small child who you love.  Too often we are our own worst enemy and when we begin to change the way we treat and talk to ourselves, we begin to gain more confidence – essentially the same way that a child gains the confidence to learn to walk while we encourage and celebrate him.

Una práctica interesante para empezar a manejar tus miedos – que me enseñó una profesora mía – es empezar a escuchar la manera en que te hablas a ti mismo en la vida diaria. Lo más importante no es lo que te dices, sino concienciarte del tono con el que te lo dices.  Noté que el tono en que yo me hablaba solía ser bastante impaciente, crítico e intenso.  Lo que nos dijo esta profesora es que cuando tengas miedo tienes que tratarte de la misma manera que tratarías a un niño chico al que amas.  Con demasiada frecuencia somos nuestro peor enemigo y cuando empezamos a cambiar la manera en que nos tratamos y nos hablamos a nosotros mismos, empezamos a conseguir más confianza – esencialmente de la misma forma que un niño consigue la confianza para andar mientras que le vayamos animando y le celebremos.

When we tackle these more challenging inversions and balancing poses in yoga, it’s normal and even healthy for our fear radar to kick in and to be fearful of falling on our face.  These are precious moments because it is here where we can begin to practice our personal coaching skills.  We need to be able to pick ourselves up and congratulate ourselves for the little progress we make every day.  Even if there is no progress made, congratulating ourselves for just getting up and trying is valuable. If we got impatient every time a child falls over when he is learning to walk, it could be detrimental to him building the confidence he needs to be able to walk on his own.

Cuando abordamos las posturas más difíciles de equilibrio e inversión en yoga,  es normal e incluso sano para que nuestro radar del miedo empiece a funcionar y que nos dé miedo la idea de poder caernos sobre la cabeza – es nuestra forma de protegernos.  Estos momentos son también valiosos porque son precisamente en estos instantes cuando podemos practicar nuestra habilidad de animarnos y hacer de nuestro propio entrenador personal.  Tenemos que ser capaces de levantarnos del suelo y darnos la enhorabuena por los pequeños progresos que hacemos todos los días.  Incluso cuando el progreso no es evidente,  darnos la enhorabuena por el simple hecho de haberlo intentado es beneficioso.  Si nos ponemos impacientes o frustrados cada vez que un niño se cae cuando está aprendiendo a andar, sería bastante contraproducente para que consiga la confianza que necesita para poder aprender a andar solo. 

There are still days that it’s difficult to balance or I feel a moment of panic, but now I have the tools to soften and feel into the internal steadiness and stability. As we practice the techniques to soften in the face of fear, we create space in the body and the mind.  In this space, there is a natural softening, a relaxation and we begin to see fear for what it truly is: energy that moves and transforms.  In the way we can recognize that fear is something that can be managed and soothed.  The next time you are on the mat, I invite you to practice loving kindness to yourself, and if you catch yourself being fearful or critical, see if it’s possible to change the tone to create an internal environment where softness and space begins to dissolve your fear.

Todavía hay días en los que me resulta difícil equilibrarme o tengo un momento de pánico, pero ahora tengo las herramientas para suavizar y volver a tocar la estabilidad interna.  Cuando practicamos las técnicas para aliviar los momentos de miedo, creamos espacio en el cuerpo y en la mente. En el espacio hay una calma que ocurre de forma natural, una relajación donde empezamos a reconocer que el miedo es algo que se puede manejar y calmar.  La próxima vez que estés sobre tu esterilla, te invito a practicar la amabilidad generosa contigo mismo, y si te pillas siendo crítico, negativo o miedoso, observa si es posible cambiar el tono para crear un ambiente interno suave y espacioso, donde el miedo se empieza a disolver.

3 Comentarios

  1. Olga

    This is very motivating Louise, thank you for share with people…..❤

  2. Melissa

    Well said, Louise! Love this! ❤

    • adminyoga

      thank you my love